
El peso de la hostia
es sólo el peso del Verbo
y su mezquina humanidad,
entregando en lenguaje de gesto
el sacramentum de su alta divinidad.
¿Qué pesa un fragmento,
tanto y tanto que nos da?
La mente teme morir
si de ello prueba,
y sabe bien morirse
si con ese hambre quedará.
El peso de la Hostia no es menos que la del Cuerpo que levantaron a la Cruz
sin saber al hacerlo que él mismo nos llevaba en pos.
Es decir,
ni menos que el peso del hombre por quien llegamos a Dios,
siendo él, el Cristo, quien nos une a los dos.
+df
7 de junio, 2026. Solemnidad del Cuerpo y Sangre del Señor
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Dios no se llama Padre porque nos creó, se llama Padre eterno porque Hijo eterno siempre ha tenido; el Hijo, Dios verdadero de Dios verdadero, haciéndose hombre, su ser Hijo nos ha mostrado y compartido, porque al Hijo le conviene dar lo que siempre ha sido; el Espíritu Santo no se llama Santo sólo porque nos santifica, nos santifica porque Él es la caridad eterna entre Padre e Hijo, comunicándonos lo que viene de por dentro del Dios uno, eterno y Vivo.
+df
31 mayo, 2026. Solemnidad de la Santísima Trinidad